El masaje tántrico es un ritual cuerpo a cuerpo, piel a piel. Se practica desnudo, después de un cálido baño y se acompaña de aceites calientes. Un placer que aumenta al realizarlo a cuatro manos.

La técnica consistente en roces suaves y lentos, que ayudan a despertar nuestro deseo. Un masaje que empieza por los pies y que poco a poco va subiendo hasta llegar a la cabeza.

Una nueva forma de conocer nuestro cuerpo y dejar atrás el estrés de nuestro día a día, romper con la rutina. Otra manera a través de la cual podemos descubrir nuevas zonas erógenas y placeres inexplorados.

Oímos hablar de esta técnica y se nos hace la boca agua. Si con dos manos ya nos volvemos locos con la idea, con cuatro manos se nos abre un mundo infinito de sensaciones. Solo piensa en lo que puede ser recibir un masaje como este.

La sincronización, la clave del éxito.

La clave del éxito en estos fabulosos masajes es la sincronización. Es por esto que nuestra pareja de masajistas actúan de manera totalmente simultánea, totalmente mimetizadas. Bajo el mismo ritmo, nuestras terapeutas aliviaran tu tensión muscular. Haciendo uso de la música y la aromaterapia, para que descubras lo que es caer en una relajación absoluta.

El masaje a cuatro manos hace que lleguemos a relajarnos y a sentir a un nivel más intenso, un nivel inexplorado. Ya que se multiplican sus beneficios, aumentando tanto el tono muscular como el sistema circulatorio. Equilibrando así todos y cada uno de nuestros sentidos.

Con un masaje a cuatro manos resulta casi imposible no llegar a sentir un rejuvenecimiento y una relajación como nunca antes habías vivido. Además de muchas otras cosas…

Imagínalo…

Una habitación aromatizada, música y luz tenue, mientras las manos de dos de nuestras sensuales masajistas resbalan por tu cuerpo. Presiones, amasamientos, caricias, fricciones recorren cada rincón de tu cuerpo. Abriendo la puerta a nuevas sensaciones, nuevos placeres. Difícil competir contra ello.

Nuestras especialistas manejan a la perfección la técnica del tantra, controlan mejor que nadie las técnicas de respiración y el tacto. Para poder canalizar así la energía sexual que emana nuestro cuerpo, y hacerla fluir.

Una de las cosas más importantes en este tipo de masajes es la actitud, que ha de ser amorosa y altamente complaciente. Sin juicios, para que quien reciba el masaje sea capaz de dejarse llevar a lugares inimaginables.

Uno de los errores más habituales es pensar que con dos terapeutas la presión aumenta y puede llegar a ser más difícil sentirse relajado y concentrarse en el placer de recibir. Nada más lejos de la realidad, con un masaje como este, la relajación es más profunda, permitiendo disfrutar más del momento.

Y es que una de las cosas más importantes que nos dice el tantra es que debemos olvidarnos de nuestras represiones y empezar a ver el pecado como virtud. El masaje a cuatro manos debe liberarnos de todo y hacernos más libres.

“La mayor excitación sexual de todas no es una búsqueda de la excitación, sino una espera silenciosa: En relajación completa, sin motivo alguno. Uno es consciente, consciente solo de ser consciente. Uno es consciencia. Uno está satisfecho pero no es una satisfacción por algo. Y entonces hay una gran belleza, una gran bendición.”

Osho, This Very Body the Buddha, charla #8

Si ya has probado nuestros masajes eróticos a dos manos, puedes hacerte una idea de lo que puede ser recibir el doble de placer. No te resistas a probar los placeres de un masaje a cuatro manos, contacta con nosotros. No lo olvidarás nunca.