“Yo no quiero un masaje tantra porque no puedo eyacular, yo quiero un masaje erótico.” Si has oído hablar sobre los masajes tantra pero no conoces demasiado sobre ellos, es posible que también hayas oído diferentes teorías, muchas que no se corresponden con la realidad, sobre la eyaculación masculina. En este artículo te explicamos que hay de verdad sobre esta afirmación, que esconde esta filosofía y porqué es una experiencia que te recomendamos.

Diferencias entre masaje erótico y masaje tántrico

El masaje erótico es un masaje relajante y sensual que se aplica por todo el cuerpo, no solamente sobre los genitales, aunque la finalidad es proporcionar placer sexual, el orgasmo y la eyaculación. Lo que normalmente se conoce como final feliz.

El masaje tántrico, por su parte, es un ritual que despierta y canaliza la energía sexual de la persona que lo recibe por todo su sistema nervioso. Es lo que se conoce como canal central Sushumna y permite armonizar los chakras y purificar los canales energéticos de todo el cuerpo. Esto nos permite conectar nuestra sexualidad con el chakra del amor o con nuestro punto sagrado, entre otras finalidades. Es decir, que el objetivo no es el placer físico, sino la canalización de la energía sexual. Por tanto, el placer es el medio y no el fin.

Para conseguir esto, el masaje tantra estimula también las zonas genitales masculina (Lingam) y femenina (Yoni), aunque no con el objetivo de alcanzar el orgasmo y la eyaculación. Por eso existe la creencia de que en un masaje tantra no puede eyacular. Pero eso no es verdad. Que no sea una parte fundamental de este ritual no significa que esté prohibido o que no esté permitido. De hecho, terminar una sesión tantra con un orgasmo y la eyaculación es mucho más habitual de lo que parece. Y muy placentero.

El tantra y la eyaculación precoz

Lejos de ser independientes, el tantra y la eyaculación están estrechamente unidos. De hecho, los masajes tántricos son una de las mejores terapias que existen para solucionar problemas de eyaculación precoz, un problema que cada vez sufren más hombres por culpa del estrés y que puede influir en el autoestima y comprometer su vida sexual.

El masaje Lingam aplica diferentes grados de intensidad y de presión sobre los genitales masculinos, de modo que mediante la estimulación continuada y consciente aumenta la energía sexual pero retrasa la eyaculación. Estas técnicas manuales por parte de la masajista se acompañan de cierto control mental por parte del hombre que recibe el masaje, de modo que aprende a disfrutar de las relaciones sexuales desde otra perspectiva más reposada pero también más intensa.

Mediante técnicas tántricas como el masaje lingam el hombre aprende a controlar su eyaculación y puede elegir cuando expulsar esa energía y reutilizarla para su bienestar interno. Una habilidad que sin duda incrementa el placer sexual de cada encuentro y que prolonga e intensifica el orgasmo hasta límites inimaginables para aquellos que nunca lo han experimentado.

El tantra y el placer de no eyacular

orgasmo masculino

Pero como ya hemos dicho y posiblemente ya habías oído anteriormente, en el masaje tantra no siempre se eyacula. Muchos hombres prefieren aprender a inyacular, en lugar de eyacular, para aprovechar toda esa energía sexual que han acumulado durante el masaje y dedicarla para otras cosas.

Durante mucho tiempo, para la sociedad occidental, la eyaculación masculina ha representado el punto final de una relación íntima. Siempre ha sido sinónimo del éxtasis total para el hombre, pero esto no es del todo cierto. La filosofía tantra tiene otro punto de vista, donde entiende que eyacular es perder energía vital, por eso el hombre siempre se siente cansado y somnoliento después de expulsar su esperma.

Pero si se fortalece la musculatura pubococcígea, combinada con la respiración adecuada y buena técnica, el hombre es capaz de alcanzar el clímax sin eyacular. Esto quiere decir que hay hombres que en un masaje tántrico no eyaculan, pero también tienen orgasmos muy intensos y no pierden su energía, sino que se sienten más vitales que cuando comenzaron.

El objetivo del masaje tántrico es dejarse llevar por el placer, aunque la meta no sea la eyaculación. Esto permite canalizar la energía sexual por nuestro cuerpo y disfrutar del sexo sin etiquetas, ni tabúes, ni presiones. En Sapphire Masajes lo tenemos claro, y lo que queremos es darte lo mejor para que experimentes nuevas sensaciones, y sobre todo  que disfrutes de aquello que estás viviendo.